En la historia de Blanco Arriba hay hombres y mujeres humildes que, sin buscar reconocimiento, dejaron una huella profunda en varias generaciones.
Yubere y su esposa Coli fueron una de esas parejas. Personas de origen humilde, trabajadoras y de profundas convicciones cristianas, cuya fe católica estuvo estrechamente ligada a la vida de nuestra comunidad.
¿Quién no recuerda aquellos rosarios que recorrían la única calle del poblado? En medio de aquellas procesiones, Yubere llevaba siempre la Cruz en alto, convirtiéndose con el paso de los años en una imagen inseparable de aquellas expresiones de fe que reunían a tantas familias de Blanco.
Junto a él estaba su esposa Coli, compartiendo una vida marcada por el trabajo, la humildad y la fe. Ambos se ganaron, con el paso de los años, el respeto y el cariño de sus vecinos.
Desde Blanco Arriba Digital, queremos reconocer a Yubere y Coli como parte de esa memoria viva de nuestro pueblo. Porque Blanco Arriba no solo tiene una historia de lugares y acontecimientos; también tiene la historia de personas sencillas que, con su forma de vivir, ayudaron a construir la identidad de nuestra comunidad.







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